Julio Stevens Pérez Riojas, estudió periodismo en la facultad de ciencias de la comunicación de la Universidad de Chiclayo - Perú país y lugar de donde es.
Mi la labor como periodista comienza a fines del año 1999 en el sur de mi país como reportero y proproducción en radio para una Universidad privada en Arequipa, mientras estudiaba fotografía y diseño hice mis practicas y labore como reportero gráfico para diferentes medios escritos en Perú.

En el 2004 participo en una convocatoria libre para comunicadores que la hizo la agencia press society – Texas, aquí vi la oportunidad de hacer y compartir nuevas alternativas, temas que son relacionados al patrimonio cultural y medio ambiente, para ello también me invitaron a capacitarme en los temas mencionados y especialmente en fotografía periodística documental por la Knight Center for Journalism in the Americas THE INIVERSITY OF TEXAS AT AUSTIN. Cursos y Talleres avanzados en Fotoperiodismo, Ética y Deontología Professional, Fotografía Contemporánea, Fotografía documental Cine y Teatro. Lugares: Lima - Perú, Bogotá – Colombia y Brasilia – Brasil.

Invitado a participar como corresponsal colaborador de la agencia, allí compartí capacitaciones y experiencias laborales con Dean Graber, Program Manager Knight Center for Journalism in the Americas THE INIVERSITY OF TEXAS AT AUSTIN. Donna DeCesare forma parte de la facultad de periodismo de la Universidad de Texas. Sally Bowen journalist / writer. Tyler Bridges Corresponsal de The Miami Herald. Integrándome a la red de reporteros sin fronteras con la finalidad de colaborar con la UNESCO en la difusión del Patrimonio inmaterial de la Humanidad, indirectamente vinculado de trabajar como photojournalist freelance para diferentes medios de comunicación.

Mi relación con la fotografía cambia el horizonte de mi vida a medida de cómo uno piense e interprete y participe continuamente en ella, un concepto testimonial de ver diferente al margen de formas y situaciones que uno pueda eludir, aunque aquella realidad y riesgo persista, no está atado a lo circunstancial y por lo tanto constituye una reflexión, un intento de comprender y, naturalmente, de mostrar al hombre en sus momentos. La forma personal de interpretar la realidad con sus trabajos de uno es mostrándolo, porque quiero que puedan servir de algo, ayudando a entender mejor nuestra forma de vivir, respetándola, tampoco no depende de uno, si no se da, se presenta, pero sobre todo el de viajar ha hecho una forma de vida distinta de cómo ver y pensar para uno que esta constantemente alejada de su familia.

La cuestión del aprendizaje ha sido una experiencia gradual. El hecho de hacer trabajos documentales significa un gran esfuerzo. Primero está la tarea del ejercicio del fotoperiodismo; sin embargo, en mi caso siempre hay una tarea adicional: Profundizar y persistir en proyectos que puedan importarle a alguien, o se presenten por oportunidad.

La investigación en cualquier proyecto es fundamental: Entre mayor nivel de investigación se tenga en un tema, mayor comprensión hay de él, y a su vez mayores herramientas hay para poder traducirlo en imágenes. La tarea más complicada viene después. Una de las salidas es la difusión editorial, las exhibiciones, el compartir experiencias con amigos colegas o con gente proyectando trabajos, porque finalmente todos los proyectos deben de tener una salida.

El primer reconocimiento a mi trabajo de fuera llega en el 2009 a través de la academia nacional de Bellas Artes España, primer premio, mención de honor y mención especial sobre la contribución social para generar un mundo visible que lucha por la vida y por los derechos humanos. En el mismo año fui invitado por la UPC a exhibir y publicar muestras de mis trabajos de archivo fotográfico documental del sur peruano sobre identidad cultura y desarrollo.

En el 2010 me uno como socio y formo parte de un importante grupo profesional en antropología, arqueología e historia para trabajar y desarrollar proyectos sostenibles para nuestro país, considerando la inclusión cultural mediante la descentralización.

A través de esta labor conocí y vi la oportunidad de compartir mi tiempo en importantes proyectos de desarrollo e interés humano sostenible, con los que realmente lo necesiten, propongan distintas maneras de ver y participar, y de aquellos que se interesen por la convivencia o la fusión entre distintas culturas.

Siempre he pensado que cuando uno realiza proyectos documentales con un sentido social, lo más importante es el proyecto, ya no el fotógrafo. En este caso, para mí son mis fotos, pero yo no intento aprovecharme de la situación, siempre he procurado trabajar de una manera discreta, con respeto y responsabilidad para seguir produciendo. En ocasiones me parece que el reconocimiento es como un ancla que te impide seguir trabajando; en mi caso sí prefiero tener cierta distancia, incluso puedo parecer un loco antisocial, porque prefiero seguir en lo mío y no valerme de lo que yo he hecho para obtener otras cosas.

Desde que inicié mi carrera como fotógrafo documentalista hasta el día de hoy he pasado por distintas etapas. Hasta el momento siempre opte por la fotografía como soporte principal de mis trabajos.

Después de dedicarle tantos años a un esfuerzo, dejando de lado a la familia. Nunca ha habido alguien que haya llegado a decirme: Toma este equipo y trabaja, toma estos materiales y hazlo, toma estos boletos y viaja, simplemente los proyectos surgieron por iniciativa propia, arriesgándose. Mi trabajo es una pasión por dar y compartir experiencias por hacer las cosas bien, se dice que todo tiene una recompensa: Cuando eso sucede, siento que mi vida y mi tiempo no fue en vano, tiene un sentido.